ONGs se reúnen con Medio Ambiente de Navarra – ES


  • El proyecto de depuradora presentado por Valle de Odieta, SCL y HTNse ha dimensionado para una cantidad de residuos inferior a la autorizada, sin guardar ningún margen de seguridad
  • La empresa propone combinar dos procedimientos distintos, algo que no se ha demostrado que funcione y que es peligroso, ya que necesita eliminar una gran cantidad de óxidos de nitrógeno, que producen una contribución al cambio climático unas 300 veces superior al del CO2
  • Este tipo de instalaciones están desaconsejadas e incluso prohibidas para explotaciones nuevas y no existen garantías de que el agua sea apta para riego

 

Representantes de la Plataforma Navarra en contra de las macrogranjas se han reunido con la Consejera de Medio Ambiente y la dirección del Departamento de Medio Ambiente de Navarra a raíz del proyecto de depuración presentado por las empresas Valle de Odieta y HTN (propietarias de la macrogranja de Caparroso, en Navarra y la planta de gestión de residuos en la misma localidad). Varios grupos de la plataforma en contra de las macrogranjas, entre los que se encuentran la Fundación Sustrai, La Compañía de las tres erres, Ekologistak Martxan, Reas, Mugarik Gabe, Landare y Greenpeace, presentaron el pasado mes de mayo alegaciones contra este proyecto ya que consideran que tal y como está expuesto no va a suponer una solución al problema de contaminación que pueden generar los purines provenientes de la macrogranja. Tras un análisis detallado de la propuesta, la plataforma considera que la depuradora no va a funcionar como se indica en el proyecto. Todas las personas con conocimientos técnicos sobre el tema a las que han consultado concluyen que una instalación como la proyectada no es capaz de reducir la carga contaminante de los compuestos nitrogenados que se encuentran en el digestato. Según las opiniones de los expertos consultados por la plataforma para la preparación de las alegaciones al proyecto, una reducción de los nitratos, más allá del 30-50% es una quimera irresoluble; no hay tecnología que solucione el problema artificialmente generado.

 

A través de las alegaciones y la reunión mantenida hoy, cuyo objetivo era informar de los posibles fallos técnicos del proyecto, se espera que no se otorgue el permiso para la construcción de dicha depuradora, que a ojos de personas expertas de las organizaciones quedará lejos de dar solución a los problemas de contaminación de aguas detectados en el entorno de los pueblos navarros de Caparroso, Villafranca y Marcilla y que con esto se retire, o al menos se paralice, la autorización de ampliación de la macrogranja. 

 

Los principales puntos que se destacan en las alegaciones que presentaron las organizaciones medioambientales son los siguientes:

1 Los cálculos mostrados para el balance de masas en el proyecto están plagados de errores y el tamaño de la infraestructura para la biodigestión, así como la propia depuradora es insuficiente. Los tanques en los que se realiza el proceso de biodigestión fueron construidos en 2010 y desde entonces no han recibido apenas modificaciones y han mantenido el tamaño original, y por tanto la capacidad de tratamiento de residuos. Sin embargo, la cantidad de vacas que la macrogranja tiene, y por lo tanto la cantidad de residuos generados, ha aumentado con el paso del tiempo desde las 3.000 vacas adultas iniciales, hasta las más de 7.000 permitidas actualmente. Para contrarrestar este problema, se plantea reducir el tiempo de digestión (proceso de estabilización de la materia orgánica y extracción de metano), lo que reducirá la capacidad de generación de energía del proceso y de depuración de los residuos. 

2- Las instalaciones de la macrogranja requieren de grandes cantidades de agua y concesiones adecuadas para su uso.  Para que se produzca una cantidad tan grande de residuos líquidos es necesario que la macrogranja se abastezca de agua potable, para dar de beber a las vacas y otros procesos relacionados con la gestión de los residuos. Agua que extraen del aluvial del Río Aragón, y para el que las empresas no han tenido la autorización para extraerla hasta el año 2021, cuando fue concedida por la Confederación Hidrográfica del Ebro concesión para el agua necesaria para 3.450 vacas. Hay que tener en cuenta que en 2019 la macrogranja ya tenía un total de 7.373 entre vacas y terneras. El tamaño de la macroganja ha aumentado así como la cantidad de residuos inorgánicos generados y tratados en  las instalaciones lo que supone un gran aumento en la cantidad de agua necesaria. 

3- No está demostrada la eficacia del proceso planteado, proceso difícil de conseguir y potencialmente peligroso por lo que este tipo de instalaciones están desaconsejadas e incluso prohibidas en nuevas granjas a nivel europeo. El proceso de depuración planteado es de gran complejidad y busca emular el proceso de las depuradoras de residuos urbanos. Pero la gran diferencia es, que en este caso, la carga contaminante de los residuos a tratar es mucho más grande que la que llega a las depuradoras de aguas residuales. El proceso se centra en reducir la carga de nitrógeno existente en los purines, para lo cual debe de poder separar una gran cantidad de este elemento, muy por encima de lo que logra realizar una depuradora convencional. Además, este proyecto propone la combinación de dos procedimientos distintos, algo que hasta la fecha no se ha demostrado que funcione. Pero no se trata tan sólo de un proceso difícil de conseguir, a la par que caro, también es un proceso peligroso, dado que es necesario que elimine una gran cantidad de óxidos de nitrógeno, que producen una contribución al Cambio Climático unas 300 veces superior al del CO2. Es por ello que este tipo de instalaciones están desaconsejadas e incluso prohibidas para granjas nuevas.

4- No existen garantías de que el agua resultante sea apta para riego.  El principal resultado o producto de esta depuración sería el agua con una supuesta calidad adecuada para su uso destinado a riego. El proyecto sin embargo, carece de información sobre la calidad del agua que se obtendría. Los parámetros presentados se refieren a los que serían adecuados para verter en cauce público, pero no son adecuados para ser aceptados como agua de riego. Para ello se deberían indicar parámetros del agua y también los parámetros de los suelos que van a ser regados, para ver si dicha agua es compatible. Por ejemplo, es problemático el riego de suelos ya de por sí salinos, con aguas con fuertes contenidos de sales, como podría ser el caso de estas aguas depuradas. Y esto es especialmente grave en la zona que se pretende regar, en las Bardenas, con suelos con problemas de salinidad, lo que podría aumentar sus problemas y dejarlos inutilizables 

5- No está claro el destino final de los “productos” resultantes de todo este proceso. Es necesario considerar que, tras el problemático proceso de depuración descrito, se conseguirían varios “productos”: agua de riego, residuos sólidos orgánicos (estiércoles) y sulfato amónico (fertilizante químico). Según la documentación del proyecto, el destino final previsto de los dos últimos sería su venta como fertilizantes. Sin embargo, es necesario hacer notar que, al ser los productos de entrada de todo el proceso purines de ganado vacuno y una mezcla aleatoria y variable de residuos externos, a estos productos finales no se les puede garantizar su composición, por lo que es muy difícil que pueda ser autorizada su venta.

6- Las empresas prevén unas formas de “deshacerse” de los residuos sólidos que son difícilmente aplicables. Finalmente, el último producto resultante de estos procesos serían todos los residuos sólidos, que se tratan conjuntamente como estiércoles y se destinan al abonado de campos de labor. Para su gestión es imprescindible presentar un Plan de Estiércoles, documento que en esta ocasión no se ha presentado y tan solo se menciona que tendrá que ser renovado. Hay que tener en cuenta que gran parte de las parcelas donde se prevé que se repartirán estas materias se encuentran en Zonas Vulnerables a la contaminación por nitratos, por lo que es necesario realizar un control exhaustivo de las aplicaciones de fertilizantes. Otras parcelas están en zonas ZEC (zonas de especial conservación) y con otras figuras de protección, por lo que deberán ser excluidas. Sin embargo, nos encontramos con ejemplos de fincas en las que se solapan las aplicaciones de varias granjas diferentes, con lo que existe riesgo de sobrefertilización. 

 

Por todo esto, desde la Plataforma navarra en contra de las macrogranjas consideran que este proyecto de depuradora, lejos de solucionar los problemas de contaminación supuestamente creados por la macrogranja, podría incrementar los problemas de contaminación de suelos y agua. “Desde Greenpeace creemos que la única solución plausible al problema de contaminación por nitratos de las aguas, es la desintensificacíon de la ganadería, con una reducción en la carga ganadera, apostando por la ganadería extensiva en ecológico”, ha comentado Lorea Flores, coordinadora de Greenpeace en Navarra. “Por ello pedimos que no se autorice esta problemática depuradora y se paralice la ampliación de la macrogranja de Caparroso” concluye.



Source link

Leave a Reply

Your email address will not be published.