Un día sin sentido, el Día Libre de Bolsas de Plástico – ES


El plástico ha sido un elemento que ha facilitado la vida de las personas. Eso está claro, pero la cara oculta de esta supuesta comodidad es que hemos generado un problema ambiental y sanitario a escala planetaria. En Greenpeace llevamos años denunciando el uso y abuso que hacemos del plástico. Algunos datos deben hacernos reflexionar. Cada año más de 12 millones de toneladas de plástico entran al mar, esto es el equivalente a tirar un camión de residuos al océano cada minuto. Y las tierras emergidas tampoco se libran de esta contaminación plástica. Según la ciencia esta puede ser entre 4 y 23 veces superior a la de los mares en función de donde se compare.

Pero si hay un objeto fabricado en este polímero que destaca sobre el resto, es la bolsa de plástico. En España, cada persona usa y tira al año una media de 144 bolsas de un solo uso, las cuales tienen una vida útil de 12 minutos, pero tardan más de cinco décadas en degradarse. Y se degradan en diminutos fragmentos (microplásticos). Los plásticos de un solo uso están contaminando el planeta y afectando a más de 550 especies de animales marinos, que los ingieren y/o se enredan con ellos, obstaculizando su desarrollo vital, y en muchos casos causando su muerte. Hasta 9 de cada 10 aves marinas, una de cada tres tortugas marinas, y más de la mitad de especies de ballenas y delfines han ingerido plástico en alguna ocasión. Pero no solo en los animales marinos, los seres humanos ya tenemos restos significativos de estos derivados de los plásticos en nuestro organismo.

Las bolsas de plástico están hechas normalmente de etileno u otros productos derivados del gas y del petróleo, y contienen gran cantidad de aditivos químicos, muchos de ellos tóxicos y peligrosos (por ejemplo el Bisfenol A). Aunque ahora la industria nos quiera vender que existen alternativas de biomateriales estas siguen la misma línea de usar y tirar, por tanto no son la solución. 

Desde Greenpeace demandamos una normativa mucho más estricta a los gobiernos que acabe definitivamente con todas las bolsas de usar y tirar. También pedimos responsabilidad, por ejemplo a los supermercados que no hacen más que plastificar nuestros alimentos. Afortunadamente la ciudadanía se ha hecho eco del problema y está cambiando sus hábitos de consumo y utilizando ya algunas de las alternativas que Greenpeace lleva proponiendo.

Por eso, nuestro objetivo es que el Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico, que se celebra este 3 de julio, desaparezca para siempre de los calendarios. Esto significaría que las bolsas de plástico también habrán desaparecido de nuestras vidas y de nuestros océanos, campos y ríos. ¡Así sea! ¡Feliz último día libre de bolsas de plástico!

 

Julio Barea Luchena - autor del blog.

Julio Barea Luchena

Doctor en Geología, especialidad de Hidrogeología, Ingeniería Geológica y Geología Medioambiental, por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Gestión y Tratamiento de Residuos por la Universidad Autónoma de Madrid. Responsable de campañas de Consumo y Biodivesidad. Twitter: @JulioBarea

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