Una importante etapa en la carrera hacia el desarme nuclear – ES


Esta semana tendrá lugar en Viena un importante hito en el camino hacia el desarme nuclear mundial. Del 21 al 23 de junio se celebra la 1ª Conferencia de Estados Parte del Tratado de Prohibición de Armas Nucleares, un tratado histórico que entró en vigor en enero de 2021. Este evento reunirá a delegaciones de los 62 países que con su ratificación están apoyando el movimiento internacional para la eliminación definitiva de estas armas de destrucción masiva. Asistirán también decenas de organizaciones sociales y activistas, cuya persistencia y compromiso constante han convertido en realidad lo que hace apenas unos años resultaba sencillamente una utopía.

La capacidad de destrucción masiva de las armas nucleares es un riesgo existencial para nuestro planeta y compromete el futuro de nuestra propia especie. Y lo cierto es que esa amenaza es cada vez más real y su uso es más probable que en épocas anteriores. El conflicto armado en Ucrania y su internacionalización, precisamente, han puesto de nuevo sobre la mesa la amenaza de la guerra nuclear, que apenas se había esgrimido desde el final de la Guerra Fría. De hecho, la semana pasada los expertos nos alertaban de que, tras más de 35 años de reducción constante de la cifra de armas atómicas a nivel global, parece que esta tendencia se revertirá en los próximos años, ya que todos los arsenales nucleares de las potencias se encuentran actualmente en fase de renovación o expansión.

En este contexto de aumento de las tensiones globales, la crisis climática y medioambiental en la que nos encontramos complica aún más el escenario. El cambio climático y sus manifestaciones en forma de sequías prolongadas, intensas olas de calor o fenómenos meteorológicos extremos, impacta sobre los modos de vida, la seguridad alimentaria o el acceso al agua potable de millones de personas, dibujando un escenario de competencia por recursos que incrementa las tensiones sociales y políticas preexistentes, y por tanto la probabilidad de aparición de nuevos conflictos armados, o la perpetuación de los que ya están en marcha. Así, los combustibles fósiles actúan como auténticas armas de destrucción masiva, puesto que son la principal causa de una emergencia climática mundial que amenaza la estabilidad en muchas regiones del mundo. Frente a estas armas existe una solución inequívoca: el cumplimiento de una agenda de reducción drástica de emisiones, basada en principios de solidaridad internacional y justicia climática. Una ambiciosa agenda para proporcionar una auténtica seguridad humana para la mayoría de los habitantes del planeta; y para la que serían de gran ayuda, por cierto, los más de 82.000 millones de dólares que las potencias nucleares gastaron el año pasado solo en el mantenimiento de su arsenal nuclear.

Por fin tenemos un instrumento internacional vinculante que nos permite decir que hoy estamos más cerca del desarme nuclear. El Tratado de Prohibición de Armas Nucleares representa una oportunidad histórica para la paz entre los pueblos. No la desaprovechemos. Pero este hito histórico no ha de entenderse como un punto final, sino como la piedra angular sobre la que construir el objetivo último del desarme nuclear mundial. Para avanzar en esta dirección, es hora de que el Gobierno español actúe de forma ejemplar, cumpla sus promesas y se adhiera al Tratado de Prohibición de Armas Nucleares. La sociedad española tiene una gran conciencia del peligro de este tipo de armas de destrucción masiva y apoya abrumadoramente su prohibición.

Y dadas las fechas en las que nos encontramos, debemos insistir en la importancia de que España asista con estatus de observador a la 1ª Conferencia de Estados Parte del TPAN que tendrá lugar esta misma semana en Viena, tal como han anunciado que harán países como Alemania, Suecia o Noruega. Esta sería, sin duda, una muestra inequívoca del compromiso de este Gobierno, en momentos en el que el mundo entero necesita líderes que apuesten por la paz entre los seres humanos, y de estos con el planeta.

¡FIRMA! 👇 

¡Súmate! Exijamos justicia ante la emergencia climática

Javi Raboso

Sociólogo por la Universidad Complutense de Madrid y activista de derechos humanos. Responsable de la campaña de Democracia y Cultura de Paz en Greenpeace España. Twitter: @javi_raboso

21
posts



Source link

Leave a Reply

Your email address will not be published.