Todas las aguas subterráneas de Cataluña, contaminadas – ES


  • Ante el insuficiente control público de las aguas Greenpeace repartió hace ahora un año medidores de nitratos entre entidades de toda España para que analizaran la calidad de sus aguas y las conclusiones que presenta hoy son alarmantes
  • Cataluña es la segunda comunidad autónoma con el mayor censo de porcino y la cuarta en cuanto a censo bovino. Pese a los problemas de contaminación que esto supone, la cabaña de estas especies ha aumentado un 10 % y un 11 % respectivamente desde 2015

Tras un año de mediciones, Greenpeace publica hoy el informe “Amenaza invisible: la contaminación del agua por nitratos”, junto con un mapa interactivo, que recoge los resultados de los análisis efectuados por la Red Ciudadana de Vigilancia de la Contaminación del Agua por Nitratos. Ante el insuficiente control por parte de las administraciones públicas sobre la calidad de las aguas españolas, Greenpeace decidía hace ahora un año sumar su granito de arena repartiendo medidores de nitratos por todas las comunidades autónomas del estado para que fueran los propios vecinos y vecinas quienes, de manera voluntaria, pudieran controlar el nivel de nitratos de sus aguas.

Durante este período (2021-22) se realizaron casi 800 mediciones en aguas subterráneas, superficiales e incluso de consumo y la principal conclusión es que, siendo 37,5 mg/l el valor máximo permitido para aguas subterráneas, casi el 54 % de las mediciones efectuadas en éstas muestran contaminación por nitratos. No menos preocupantes son los datos respecto al agua de consumo, ya que, con el límite establecido en 50 mg/l, un 10 % de las mediciones indican también contaminación por nitratos y casi un 30% alertan de que hay aguas en riesgo de alcanzar niveles que impedirían el consumo humano.

En Cataluña, la entidad que ha colaborado con la Red Ciudadana de Vigilancia de la Contaminación del Agua por Nitratos ha sido la Asociación Defensa Derechos Animal (ADDA). Se han efectuado en total 32 mediciones, 16 en Barcelona, nueve en Girona, tres en Lleida y cuatro en Tarragona. Todas las mediciones en aguas subterráneas indican contaminación por nitratos, incluso cuatro de ellas dan valores iguales o superiores a 100 mg/l, es decir mediciones que indican que las aguas están muy contaminadas. Respecto a las aguas superficiales, el 42,3 % indican contaminación por nitratos.

Para las aguas subterráneas la concentración más elevada fue de 200 mg/l y se detectó en una fuente en Gironella (Berguedà), Barcelona, el 11 de agosto de 2021. La concentración más elevada de las mediciones de aguas superficiales se encontró en Veciana (Anoia), Barcelona, el 13 de diciembre de 2021 en un pequeño riachuelo y tenía una concentración de nitratos de 89 mg/l.

En el informe, que no tiene carácter científico, sí da sin embargo buena cuenta ilustrativa de la situación que tenemos en el territorio español. Además se repasa la situación general de la contaminación del agua por nitratos en España, más allá de esta recogida ciudadana, e incluso se analizan por primera vez los datos oficiales del Sistema de Información Nacional de Agua de Consumo (SINAC) del Ministerio de Sanidad.

“Los resultados que afloran del primer año de trabajo de la Red, impulsada por Greenpeace, confirman el grave estado en el que se encuentran las aguas en España, principalmente las subterráneas, que son las reservas del futuro”, ha afirmado Luís Ferreirim, responsable de agricultura de Greenpeace España. Las medidas que se han adoptado hasta el momento para frenar este problema han sido claramente insuficientes. Como ejemplo, según el propio Gobierno, la contaminación media por nitratos aumentó un 51,5 % solo entre los años 2016 y 2019. Estamos a tiempo de evitar una nueva crisis, la del agua, pero para ello urge ir a la raíz del problema, la agricultura y ganadería industriales, y adoptar medidas valientes, urgentes y contundentes por parte de todas las administraciones con competencias en esta materia”.

La situación de la contaminación del agua por nitratos en España es tan grave, y las medidas puestas en marcha tan insuficientes, que ha llevado a la Comisión Europea a abrir un procedimiento de infracción contra España en 2018 – procedimiento sancionador 2018/2250 – y, ante la inacción de las administraciones, el pasado diciembre la Comisión decidió llevar a nuestro país ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por incumplimiento de la Directiva de Nitratos, lo que podría terminar en una multa millonaria contra España.

Entre otras, estas son las tres principales demandas de ADDA y Greenpeace para que se consiga frenar de inmediato el problema y revertirlo a medio/largo plazo:

  • Establecer de inmediato una moratoria a la ganadería industrial de, al menos, cinco años: ni explotaciones nuevas ni ampliaciones de las existentes
  • Desarrollar un plan para la reducción progresiva de la cabaña ganadera en intensivo hasta alcanzar un 50 % menos en 2030
  • No conceder autorizaciones para nuevos regadíos intensivos y reducir el uso de fertilizantes sintéticos en, al menos, un 50 % para 2027

Cataluña destaca por ser la primera comunidad autónoma en producción de carne de cerdo, con 1.888.710 toneladas, y la segunda con mayor producción de alimentos de origen animal, sólo por detrás de Galicia, con un total de 3.139.384 toneladas en 2019. Con 8,1 millones de cerdos y 650 mil vacas, Cataluña es la segunda comunidad autónoma con el mayor censo de porcino y la cuarta en cuanto a censo bovino. Pese a los problemas que de aquí derivan, la cabaña ganadera ha aumentado un 10 % y un 11 % respectivamente para estas especies desde 2015.

Cataluña ha sido la puerta de entrada y el laboratorio de pruebas y de crecimiento de la industria cárnica en la península ibérica. El número de explotaciones es absolutamente excesivo desde hace cuatro décadas. La alta concentración de cerdos genera un gravísimo problema ambiental, de respeto hacia los animales y de salud pública, que ha sido sistemáticamente escondido”, ha afirmado Jordi Gispert, coordinador de ADDA para Cataluña. “Urge incrementar la presión social para obligar a los gestores a pasar a la acción y conducir hacia un verdadero y más que necesario cambio de modelo”, ha añadido.

Para la realización de este proyecto, Greenpeace distribuyó medidores de la concentración de nitratos en el agua a colectivos de todas las comunidades autónomas, desarrolló una guía metodológica, dio formación específica e hizo un acompañamiento constante a estos colectivos. Debido a su éxito, se ha decidido conjuntamente seguir los trabajos al menos un año más, ofreciéndolo a otros colectivos, mejorándolo con los aprendizajes del primer año de actividad e incluyendo alguna novedad, como el “aparato viajero” con el cuál se pretende dar respuesta a muchas solicitudes que se han recibido en Greenpeace para hacer mediciones puntuales en determinados sitios. Cualquier persona o colectivo interesado en participar en esta versión del proyecto solo tiene que inscribirse en este formulario y desde Greenpeace se organizará su funcionamiento.



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