Peligro de Prestige en el Mar Rojo – ES


Un petrolero abandonado en mitad del Mar Rojo podría crear uno de los mayores derrames de petróleo de la historia

Una nueva historia surrealista vuelve a mostrar el lado oscuro de la industria de los combustibles fósiles y las múltiples consecuencias desastrosas de la guerra: Un petrolero gigante (el FSO SAFER), que contiene 1,1 millón de barriles de crudo, está bloqueado en la costa de Yemen, al haber tenido que dejar de funcionar por la guerra que hay en el país (al dejar de recibir gasóleo por la situación de guerra). Desde 2015 el barco está lleno de petróleo, pero no puede hacer funcionar las máquinas que evitan que el crudo explote, y está oxidándose y deteriorándose, por lo que en cualquier momento podría provocar uno de los mayores derrames de petróleo de la historia si no se hace nada.

Este enorme barco de almacenamiento y descarga (FSO) llamado FSO SAFER está amarrado frente a la costa de Yemen, en el Mar Rojo, donde ha estado desatendido desde 2015 .

 

¿Pagará el rescate la petrolera?

A pesar de estar cargado de crudo, sus propietarios no pueden extraerlo por la situación de guerra del país. Ante esta situación, después de muchos esfuerzos diplomáticos se ha diseñado un plan, acordado con los implicados en la guerra, que haría posible que la ONU extrajera el petróleo del barco y lo llevara a un lugar seguro. Pero dicho plan cuesta nada más y nada menos que 80 millones de dólares. Como nadie se hace responsable y es una suma de dinero tan grande, se ha organizado un acto en la ONU para pedir a los gobiernos que entre todos aporten el dinero necesario. Por eso es importante que sepan y sientan la presión social, que sepan que sus ciudadanos queremos que contribuyan a evitar el desastre. Si no se hace el rescate, el coste del vertido será mucho mayor, tanto por el impacto en la salud de los afectados y de los ecosistemas, como por los costes de limpieza y recuperación, que podrían ser más de 2.5 billones de dólares, más los costes y el trabajo que implicaría para la población local.

 

¿Qué ocurrirá si se rompe el barco?

Yemen, un país de 30 millones de personas, entre los más pobres del mundo, sufre desde hace 6 años una guerra terrible. Sus habitantes están viendo cómo su vida empeora sin poder hacer nada más que sobrevivir. Un derrame de petróleo en la costa de Yemen sería desastroso para la vida de las poblaciones que tienen en la pesca su medio de vida. 650.000 personas podrían verse afectadas de forma directa y más de seis millones de forma indirecta. A su vez, los ecosistemas del Mar Rojo, famoso por tener uno de los arrecifes de coral mejor conservados del mundo, sufrirían daños irreparables, que se sentirían durante décadas.

Pescadores yemeníes sacan su captura de los botes en una playa en la costa del Mar Rojo en el distrito de Khokha de la provincia occidental de Hodeida en Yemen, el 12 de julio de 2021.

 

Las aguas cristalinas y los arrecifes de coral únicos han convertido al Mar Rojo en uno de los principales destinos de buceo del mundo.

La ciencia nos dice que tenemos que dejar de usar combustibles fósiles ¡ya!

Todo esto muestra una de las consecuencias del modelo de negocio suicida basado en  combustibles fósiles, en el que las corporaciones energéticas  se van sin pagar la cuenta en cuanto la cosa se tuerce.  Hemos sido espectadores en muchas ocasiones de cómo este “poder fósil” se desentiende de las consecuencias negativas de su negocio, que tenemos que pagar los demás, y sólo se preocupan por aumentar sus beneficios a costa de los demás. 

La crisis climática  que ya nos está afectando a todos, es otra de esas consecuencias negativas de las que tampoco se responsabilizan. Por eso desde Greenpeace pedimos a todos los gobiernos que actúen de acuerdo a la ciencia, sigan las recomendaciones del IPCC (Panel Intergubernamental de Cambio Climático), y promuevan de forma contundente que las empresas implicadas en el FSO SAFER corran con los costes de sus negocios y además abandonen su modelo de negocio basado en  los combustibles fósiles antes de 2030. Sólo así podremos mitigar los peores efectos de la crisis climática y evitar más situaciones como las vividas en el mes negro  y proteger la población yemení en riesgo. 

Trabajadores sostienen aves marinas cubiertas de petróleo oscuro en una playa peruana en Ventanilla, Perú, el miércoles 19 de enero de 2022. La Refinería Pampilla, parte de la empresa española Repsol, dijo que se había producido un derrame limitado de petróleo frente a la costa de los distritos de Callao y Ventanilla, cerca de Lima. (Foto de EyePress News / EyePress vía AFP)

¿Qué puedes hacer tú?

Comparte esta historia en las redes sociales, para que los estados miembros de las Naciones Unidas sepan que estamos esperando que actúen,  para que se comprometan a financiar esta operación, que debe realizarse antes de octubre, porque a partir de ese momento el viento y las corrientes harán demasiado peligrosa la operación de rescate. Los gobiernos tienen la responsabilidad moral de actuar por solidaridad, para proteger al pueblo de Yemen y las maravillas naturales del Mar Rojo.



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