🔴ACCIÓN🔴 La guerra de Ucrania, en las oficinas de Naturgy – ES


🔴ACCIÓN🔴 🔴ACCIÓN🔴 🔴ACCIÓN🔴

Esta mañana, con el humo, el ruido de las sirenas y las siluetas de misiles y bombas, hemos llevado un pequeño y pálido reflejo de la guerra de Ucrania hasta las puertas de las oficinas de Naturgy en Madrid para denunciar que este gigante del oligopolio energético es la mayor compradora de gas ruso en España.

Con este simulacro, pedimos a las energéticas que dejen de importar combustibles fósiles rusos y pongan en marcha un plan creíble, progresivo y ambicioso de descarbonización acorde a las demandas de la ciencia.

Comprar gas no es comprar naranjas

Cuando uno compra un kilo de naranjas en la frutería de tu barrio uno no es responsable de lo que hará el frutero con ese dinero: lo mismo lo invierte en traficar con fauna en peligro de extinción, pero no lo sabes y tampoco tiene pinta ese buen señor de dedicarse a cosas delictivas en sus ratos libres. Pero si, en lugar de fruta del barrio, uno le compra barcos cargados de gas por valor de cientos de millones de euros a una empresa pública de un gobierno autoritario involucrado en una invasión injusta y sangrienta, quizá sí eres responsable de lo que hace ese señor con ese dinero, pues tienes pruebas obvias de donde se van tus euros y además son en cantidad suficiente para influir en el resultado de sus atrocidades.

Corría el año 2013, Gas Natural, hoy Naturgy, firmó un contrato de 20 años de compra de gas con Yamal LNG. Este consorcio está participado por la compañía gasista pública rusa Novatek (80%) y la energética francesa Total (20%). Novatek es una empresa pública, pero su mayor accionista es el oligarca Leonid Mikhelson con un 28%. Como explica el economista y autor de Russia’s crony capitalism, Anders Åslund, los dueños de facto de Novatek son dos amigos cercanos de Putin, el mismo Mikhelson y uno de sus directores, el oligarca Timchenko.

El contrato con Yamal comenzó en 2020 y trae una media de 37 buques cargados de gas al año, equivalentes al 10% del consumo actual del mercado español, desde el yacimiento South-Tambeyskoye, situado en la Península de Yamal (noroeste de Siberia). Desde el inicio de la guerra, hemos contabilizado 5 buques cargados de gas de Yamal LNG: cuatro de ellos han llegado a la terminal de Bilbao y uno a Ferrol. Según investigaciones realizadas por CREA el valor total de estos cargamentos superan los 530 millones de euros. Con este dinero la maquinaria de guerra de Putin podría adquirir unos 250 tanques T90.

Naturgy no es la única

Naturgy no está sola en estos tejemanejes: al menos otros siete buques de crudo y petroquímicos han llegado a la península ibérica procedentes de Rusia desde el fatídico inicio de la guerra. Hemos contabilizado cuatro de ellos en las refinerías de Repsol en Cartagena y A Coruña. Repsol en muchas ocasiones ha realizado declaraciones sobre su abandono de la compra de crudo ruso. Sin embargo, parece que se trata más de una estrategia mediática calculada que de una intención real de hacerlo. A pesar de sus declaraciones, Repsol, contra toda ética, tiene previsto seguir importando petróleo y gas de la guerra. 

En cambio, fuera de nuestras fronteras, cada vez son más las empresas energéticas que cortan sus vínculos con Gazprom, Rosneft y otras empresas rusas de combustibles fósiles. Empresas europeas de combustibles fósiles como Shell y BP han puesto fin a sus asociaciones con Gazprom y Rosneft. – Shell puso fin a la asociación con Gazprom y BP abandonó Rusia. 

Si algo hemos aprendido estos años es a no confiar en ninguna empresa energética fósil ni dentro ni fuera de nuestra fronteras pues su objetivo es mantener su negocio independiente de las crisis que generen. Primero, desde Greenpeace consideramos que Naturgy  y el resto de las energéticas tienen que cortar los lazos de manera inmediata con la industria rusa de los combustibles fósiles. Además, tiene que desinvertir en su modelo de negocio suicida para reducir las  emisiones acorde al IPCC. El gas fósil, el petróleo y el carbón están alimentando guerras y conflictos y nos están llevando a una catástrofe climática. 

Para garantizar la seguridad energética y detener la crisis climática en el futuro la única solución realista es dedicar todos los recursos disponibles a la transición a las renovables y a la eficiencia energética.

#StopFuellingWar

Francisco del Pozo Campos - autor del blog.

Francisco del Pozo Campos

Ingeniero Técnico Industrial especializado en mecánica, Graduado en Ingeniería Energética, Responsable de gas fósil en Greenpeace @fpozo28

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