¡Cumplimos 50 años!


Al igual que el llamado efecto mariposa, ese pequeño aleteo que puede tener consecuencias imprevisibles en otro lugar del mundo, así comienza la historia de Greenpeace. Desde aquellas personas soñadoras, mujeres y hombres movidos por el pacifismo, los deseos de resistencia e igualdad y el amor por el planeta, que consiguieron fletar un barco para detener unas pruebas nucleares en 1971, al movimiento de millones de personas que somos ahora, han pasado la friolera de 50 años. Esas personas vivían en un contexto político y social distinto al que tenemos ahora, pero lo que se ha mantenido durante todos estos años ha sido la constante y paulatina destrucción del planeta en el que vivimos. En el concierto para recaudar fondos y poner en marcha la primera expedición de Greenpeace, la joven Joni Mitchel cantaba “no sabemos lo que tenemos hasta que lo hemos perdido”.

 

50 años después seguimos trabajando cada día para no perder lo que somos, “Naturaleza”, el aleteo de aquella mariposa hizo que fuera creciendo un sentimiento de protección y defensa del planeta que ha ido prendiendo a lo largo del mapa. Ahora estamos presentes en 55 países y acompañadas de decenas de millones de personas voluntarias, socias, activistas, simpatizantes que creen y viven en un mundo más verde y en paz, ellas son la magia que mueve a Greenpeace, que nos hace independientes política y económicamente, el poder de la gente.  

 

Paralelamente, un sistema económico basado en el beneficio a toda costa, nos ha conducido a una situación de emergencia climática, pérdida de biodiversidad y crisis de desigualdades sin precedentes. A lo largo de estas cinco décadas, por suerte ha habido muchas campañas y victorias para exigir un futuro verde, pacífico y justo. En 2007 cuando escalé, junto a otros compañeros, para bloquear las grúas del puerto de Tarragona para evitar una descarga de carbón y señalar uno de los principales causantes del cambio climático, nunca imaginé que hoy vería por fin, en el texto final de la #COP26 las primeras señales del fin de la era del carbón. O cuando en 2002 recorría toda España con la “Sole”, unas placas fotovoltáicas con las que explicábamos cómo era posible funcionar únicamente con la energía del sol, tampoco podía imaginar que por fin nos iban a dar la razón y estaríamos transitando hacia un sistema 100% renovable, necesariamente eficiente, inteligente (tecnológica y socialmente), inclusivo y sobre todo democrático, en manos de la ciudadanía, hoy ya hablamos de comunidades energéticas.

13/11/2007. Tarragona, Cataluña, España
©Greenpeace/Pedro Armestre

En Greenpeace continuamos fortaleciendo una gran comunidad de acción política global, de la que seguro que ya formas parte, para cambiar el sistema y garantizar que las personas y el planeta se antepongan al beneficio económico y a la contaminación en cada una de las decisiones. Ahora más que nunca, es importante seguir tejiendo esa red de personas que actúan en defensa de la naturaleza que nos nutre y sostiene. Necesitamos recuperar nuestro futuro en común, construyámoslo hasta que Greenpeace ya no celebre cumpleaños como organización sino como una realidad. “Nos dijeron que era imposible, pero lo hicimos”, juntas lo vamos a hacer muchas veces más. 

¡Feliz cumpleaños Greenpeace!

Eva Saldaña, directora ejecutiva de Greenpeace España

 

La tripulación del Phyllis Cormack (también llamado «Greenpeace») a bordo del barco. En el sentido de las agujas del reloj, desde la parte superior izquierda: Hunter, Moore, Cummings, Metcalfe, Birmingham, Cormack, Darnell, Simmons, Bohlen, Thurston, Fineberg. Este es un registro fotográfico de Robert Keziere del primer viaje de Greenpeace, que partió de Vancouver el 15 de septiembre de 1971. El objetivo del viaje era detener las pruebas nucleares en la isla de Amchitka navegando hacia la zona restringida. La tripulación a bordo del barco, son los pioneros del movimiento verde que formaron el grupo original que se convirtió en Greenpeace.

Activistas de Greenpeace protestan en la popa de un barco ballenero. (Libro de Greenpeace Witness página 48-49) (Greenpeace Changing the World página 11 foto similar), GP0STP1MP, Activistas de Greenpeace protestan en la popa del barco factoría de caza de ballenas. (libro de Greenpeace Witness página 48-49) (Greenpeace Changing the World página 11 foto similar)

50anosgreenpeace

El prestigioso compositor y pianista italiano Ludovico Einaudi ha unido su voz, a través de la música, a la de los ocho millones de personas de todo el mundo que piden la protección del Ártico con la interpretación de una pieza creada especialmente para la ocasión sobre una plataforma flotante en mitad de ese océano, frente al glaciar Wahlenbergbreen (en Svalbard, Noruega).

Grigory Kuksin, jefe del equipo de bomberos de Greenpeace Rusia cerca del incendio forestal en el territorio de la reserva Denezhkin Kamen.

Los pingüinos de barbijo y papúa pescan en un iceberg frente a la isla Half Moon.

Activistas de Greenpeace despliegan una pancarta de la famosa estatua del Cristo Redentor en Río de Janeiro para pedir a los gobiernos que protejan la biodiversidad mundial.

Trabajadores de rescate, voluntarios locales y personal de PTT intentan limpiar el derrame de petróleo en la playa de Ao Phrao en Ko Samet, provincia de Rayong, una de las áreas más afectadas por el derrame de petróleo.

El Acampamento Terra Livre – ATL (en inglés: Free Land Camp), que se llevará a cabo del 24 al 26 de abril de 2019, es la principal y más grande asamblea anual de líderes indígenas provenientes de las cinco regiones de Brasil.



Source link

Leave a Reply

Your email address will not be published.