• Se trata de una buena noticia pero insuficiente ya que, entre otras cosas, la moratoria se dirige a los nuevos proyectos pero no afectará a las macrogranjas ya existentes ni a los proyectos de ampliación
  • Ante la decisión de la Comisión Europea de llevar a España al Tribunal de Justicia de la UE por la alta contaminación de nitratos, éste es un paso importante pero es fundamental reducir la cabaña ganadera en intensivo
  • La organización ecologista insta a las demás comunidades autónomas a que sigan el ejemplo de Castilla La-Mancha

 

Greenpeace acoge con satisfacción las declaraciones hechas hoy por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, anunciando una moratoria a la implantación de nuevas macrogranjas en la región. Se trata de un paso importante aunque insuficiente, ya que es necesario poner coto también a las explotaciones  existentes y a los proyectos de ampliaciones y reducir la cabaña ganadera en intensivo. Por otro lado, es importante ver la redacción final de esta normativa.

Desde Greenpeace aplaudimos el gran paso que se acaba de dar hoy en Castilla La-Mancha de poner en marcha una moratoria inmediata y con rango de ley a las macrogranjas”, ha declarado Luís Ferreirim, responsable de agricultura de Greenpeace España. “Esto demuestra que lo que venimos pidiendo desde muchos colectivos no solo es posible sino que es más que necesario y animamos a que todas las demás comunidades autónomas sigan el mismo ejemplo”.

Greenpeace considera que éste debe ser solo un primer paso, ya que es claramente insuficiente para revertir, por ejemplo, el grave problema de contaminación del agua por nitratos que sufre el país y que ha llevado a la Comisión Europea a anunciar que llevará a España ante el Tribunal de Justicia de la UE por el incumplimiento de la Directiva de Nitratos. En la situación que nos encontramos, hacen falta medidas aún más contundentes y, sin duda, la más valiente es plantearse una reducción drástica de la cabaña ganadera en intensivo. Esto es algo que algunos países, como Holanda y Bélgica, ya lo están planteando tras haber sido instados por la Comisión Europea a poner en marcha medidas adicionales para afrontar el grave problema de contaminación del agua por nitratos que también ellos padecen.

“La ganadería industrial es una auténtica bomba de relojería, un cáncer que avanza silenciosa pero rápidamente en España y cuanto antes le pongamos freno menos catastróficas serán las consecuencias. ¿No es suficiente tener ya una parte importante de nuestras aguas envenenadas por los excrementos de esta industria? ¿No es suficiente que España vaya a tener que sentarse ante el Tribunal de Justicia de la UE? ¿No es suficiente que estemos en emergencia climática?”, ha concluído Ferreirim.

El rechazo social ante la expansión desmesurada y descontrolada de la ganadería industrial en España no para de crecer y es, sin duda, una alegría que por fin se escuche a la ciudadanía.



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