El agua que mató al Mar Menor – ES


El Mar Menor se muere, no cabe duda a la vista de las últimas imágenes. Más de cinco toneladas de peces muertos recogidos en los últimos días en sus orillas lo certifican. Y las causas son varias, pero la que más ha contribuido a ello  ha sido el exceso de agua que se ha venido aplicando en la agricultura de la zona. Pero ¿cómo es posible, si según nos ha dicho hasta la saciedad que la cuenca del Segura tiene un déficit estructural de más de 400 hm3/año?

La realidad al final se revela tozuda, y este supuesto déficit no es real. El último informe de Greenpeace titulado El Mar Menor, una víctima del trasvase Tajo-Segura, pone de manifiesto cómo el agua del trasvase Tajo-Segura ha sido el principal agente que ha causado el ecocidio de la laguna.

Las expectativas de agua sin límites, trasvasada desde el Tajo, ha propiciado el crecimiento sin control de un regadío insostenible, intensivo e industrial en todo el Campo de Cartagena. Esta industria ha utilizado decenas de miles de toneladas de nitratos (algunos estudios cuantifican en más de 100.000 toneladas los nitratos disponibles en todo Campo de Cartagena).

La sopa verde

El exceso de caudales y los retornos de agua de los regadíos han estado arrastrando durante años este exceso de nitratos y alcazando la laguna. Esto ha producido una proliferación y crecimiento de algas (sopa verde) que han consumido el oxígeno del agua imposibilitando la vida de otras especies como peces y crustáceos, y dando como resultado las sucesivas mortandades de animales en las orillas del Mar Menor.

Soluciones

Entonces cuáles son las soluciones que Greenpeace plantea para dar solución al problema. 

  • Trasvase Cero desde el río Tajo.
  • Eliminar las hectáreas de regadíos sin derecho a agua, como es la cota 120 que no es zona regable, y reducir drásticamente los regadíos intensivos e industriales.
  • Control de los pozos y desalobradoras en manos de los pequeños agricultores cuando esté construido y operativo el sistema de depuración de agua para que los puedan usar en sustitución del trasvase.
  • No usar dinero público para construir 100 nuevos pozos para extraer agua del acuífero.
  • Emplear los 500-800 pozos existentes en manos de los pequeños agricultores para conectarlos a una completa red con desnitrificación y desalobración en ETAS (estaciones de tratamiento de agua salobre). 
  • Reducción de fertilizantes y fitosanitarios en la agricultura.
  • Incentivar la agricultura ecológica y los cultivos de bajo consumo de agua.
  • Mejorar la estanqueidad de las balsas de purines y su depuración.
  • Reducir los aportes de metales a las ramblas de la Sierra Minera que van al Mar Menor.

Y la última, tal vez la más complicada. Que los políticos responsables se pongan de acuerdo y trabajen realmente para salvar la laguna. De lo contrario, seguiremos viendo las mismas imágenes que estos días están siendo noticia en todo el mundo sobre el Mar Menor.

Julio Barea Luchena - autor del blog.

Julio Barea Luchena

Doctor en Geología, especialidad de Hidrogeología, Ingeniería Geológica y Geología Medioambiental, por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Gestión y Tratamiento de Residuos por la Universidad Autónoma de Madrid. Responsable de campañas de Consumo y Biodivesidad. Twitter: @JulioBarea

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