Catorce activistas de Greenpeace Bélgica han cubierto hoy de verde la entrada del edificio del Parlamento Europeo en Bruselas y han desplegado una pancarta con el mensaje “Detengan el lavado verde de la agricultura europea” para denunciar el ‘greenwashing’, o falso interés medioambiental, de quienes negocian estos días la Política Agrícola Común (PAC).

Los representantes de los gobiernos europeos, el Parlamento Europeo y la Comisión Europea están finalizando las negociaciones sobre la política agrícola de la UE para los próximos siete años. A pesar de las condenas de las/los científicos a la política actual, la investigación del propio Parlamento Europeo y el propio servicio de auditoría de la UE, el impacto destructivo de la PAC sobre la naturaleza, el clima y la salud pública permanece sin cambios.

Según el director de política agrícola de la UE de Greenpeace, Marco Contiero: “Los políticos intentarán vender esta política agrícola como una reforma verde, pero no es más que un lavado verde. Esta PAC está destinada a continuar financiando la ganadería industrial y la producción de piensos que devastan la naturaleza, arruinan el clima, aumentan el riesgo de nuevas pandemias y dejan a las pequeñas granjas en la ruina. La ciencia está haciendo sonar las alarmas, advirtiendo que la sobreproducción de carne y productos lácteos está provocando el colapso del clima, la destrucción de los bosques y los brotes de enfermedades, pero la clase política de la UE está ignorando las advertencias e insisten en que sus planes agrícolas son sostenibles “.

Greenpeace, BirdLife, ClientEarth y la Oficina Europea de Medio Ambiente han realizado un análisis para valorar cómo la política agrícola común de la UE se adapta a las reformas necesarias para proteger la naturaleza, hacer frente al cambio climático, evitar la contaminación y producir alimentos de forma sostenible y han concluido que el acuerdo de la PAC que la UE está finalizando fracasa en todos los frentes.

Próximos pasos

El acuerdo sobre la reforma de la PAC deberá ser adoptado formalmente por el Parlamento Europeo y el Consejo. Se espera que el Parlamento vote en una sesión plenaria después del verano, mientras que el Consejo puede adoptar el acuerdo durante cualquier reunión de ministros de la UE. Greenpeace pide a los miembros del Parlamento Europeo que rechacen esta reforma de la política agrícola común.

En los próximos meses, los gobiernos nacionales deberán presentar sus planes estratégicos de la PAC a la Comisión Europea para su aprobación, indicando cómo implementarán esta reforma en cada país.

Evaluaciones recientes de la Comisión Europea han demostrado que, al implementar las reglas de la PAC, muchos gobiernos nacionales tienen un historial muy pobre en la verdadera protección del medioambiente. Además, la nueva PAC otorga a los estados más flexibilidad, lo que dificultará el control por parte de la UE.



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