Seguridad humana: más hospitales y menos tanques – ES


El Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI) ha publicado esta semana las nuevas cifras de gasto militar mundial del año 2020, que muestran una tendencia creciente por séptimo año consecutivo, alcanzando los 1,98 billones de dólares, un 2,6% más que en 2019. Esto significa que los gobiernos del mundo han empleado casi 2 millones-de-millones de dólares en comprar armas y fortalecer ejércitos, en un año marcado por la emergencia sanitaria mundial derivada de la pandemia de la Covid-19.

A nivel global, los cinco países que lideran el ranking de gasto militar son, por este orden, Estados Unidos, China, India, Rusia y el Reino Unido, que juntos representan el 62% del gasto militar mundial. Si analizamos el conjunto de gasto militar de los países miembros de la OTAN, este asciende a 1,1 billones de dólares, un 56% del gasto militar en el mundo. Y si ponemos el foco en los países de la Unión Europea, la suma alcanza los 233.000 millones, el 12% del total mundial, solo superado por Estados Unidos y China.

En relación a los datos de España, el informe nos sitúa dentro de los 20 países con mayor gasto militar, con una cifra de 17.400 millones de euros. Esto ha supuesto un ligero descenso del 0,6% con respecto al año anterior, pero mucho menor que el descenso que se produjo del PIB, alrededor del 11%. En todo caso, según los cálculos del Centre Delàs, los Presupuestos Generales del Estado presentados para 2021 reflejan un alarmante incremento de más del 10% en el presupuesto militar español, volviendo a marcar un nuevo récord histórico en plena situación de crisis causada por la pandemia. Para hacernos una idea de la orientación de estos presupuestos, cabe destacar que el presupuesto destinado a I+D+I militar triplica el del I+D+I sanitario (861 millones, frente a 287).

Apostando por una seguridad nacional basada en rearme y el crecimiento constante de los ejércitos, los gobiernos del mundo no están respondiendo adecuadamente a los principales problemas que afectan a la seguridad de las personas, que tienen que ver más que nunca con la salud o los medios para subsistir. Por ejemplo, la India hoy es hoy el tercer país del mundo que más presupuesto destina a gasto militar, y hoy su población se encuentra al límite por la falta de respiradores. Sin embargo, encontramos algunos ejemplos positivos como Chile o Corea del Sur, que han reducido sustancialmente su gasto militar y que, casualmente -o no-, son dos de los países que mejor están manejando la crisis sanitaria derivada de la pandemia.

Campaña para la reducción del gasto militar. © GDAMS

Solo reduciendo el gasto militar podremos abordar con solvencia los actuales retos que suponen una amenaza para la seguridad humana: la transición energética, la distribución mundial de las vacunas, la desigualdad global o el fortalecimiento de la democracia y los derechos humanos, necesitan de esa cantidad ingente de recursos que hoy se destinan a enriquecer a las corporaciones del complejo industrial militar.

Por eso, el International Peace Bureau y las entidades que impulsan la GCOMS (Campaña Global sobre el Gasto Militar), junto a más de 140 organizaciones de más de 30 países hacemos un llamamiento a los gobiernos de todo el mundo para que reduzcan su gasto militar y destinen esos recursos a hacer frente a las crisis sanitaria, ecológica y social. Calculamos que con una reducción del 10% en el gasto militar mundial, se podría financiar la educación universal (Objetivo de Desarrollo Sostenible 4) y con el 9% del total se podría financiar en diez años la adaptación al cambio climático (de acuerdo con la estimación del Global Center on Adaptation). Solamente con 26 horas sin gastar dinero en armamento se podría paliar el hambre de 34 millones de personas, y con los gastos militares de los estados miembro de la Unión Europea durante los últimos cuatro años se podría financiar el Green New Deal para todo el continente.

Es momento de plantear un debate social profundo y sosegado sobre los recursos que destinamos al ámbito militar. Necesitamos redefinir qué significa seguridad para la mayoría de habitantes del planeta, y decidir si en un contexto de emergencia sanitaria y de crisis ecosocial esa seguridad la aportan los tanques o los centros de salud. Nos va la vida en ello.

Y para ti, ¿qué significa la seguridad?

Javi Raboso - autor del blog.

Javi Raboso

Sociólogo por la Universidad Complutense de Madrid y activista de derechos humanos. Responsable de la campaña de Democracia y Cultura de Paz en Greenpeace España. Twitter: @javi_raboso

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