Macrogranjas y otras falsas soluciones – ES


La situación de abandono, desprotección y escaso reconocimiento social del valor que estamos dando a las áreas rurales se traduce en amenazas de megaproyectos que venden soluciones en forma de falsos empleos y que, además, contaminan y destruyen ecosistemas, a la par que socavan la cultura local agravando su situación inicial.

Un ejemplo de esto son las macrogranjas. Hablamos de enormes explotaciones de animales como la que existe en Caparroso, donde tienen más de 5.000 vacas produciendo leche sin parar, sin importar las consecuencias medioambientales que tiene la ganadería industrial: contaminación de aguas, emisiones de efecto invernadero, uso de enormes extensiones de tierras, deforestación para pastos y para cultivo de alimento para ganado, daños a la salud y abusos a los animales.

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A pesar de todo, a menudo se presenta a estas macrogranjas como solución al problema de la despoblación rural con la excusa de generar empleo. Sin embargo, los puestos de trabajo que generan son muy escasos en comparación con el beneficio económico que se llevan las empresas que hay detrás (y que no revierte en la zona) o sus efectos en el medioambiente.

Macrogranja en Caparroso, Navarra

Macrogranja en Caparroso, Navarra ©Greenpeace/Pedro Armestre

Las macrogranjas no son los únicos proyectos faraónicos que debilitan y empobrecen nuestro medio rural. Los mares de cultivos que se extienden por algunas zonas de España están agotando los recursos naturales, el suelo y el agua y destruyendo la biodiversidad.

Además, este modelo agrario es un sector altamente dependiente de productos industriales -semillas, fertilizantes, plaguicidas-, frente a los cuales el campesinado con prácticas sostenibles no tiene poder de control de la producción ni de los precios de venta abusivos.

Por otro lado, la industrialización del campo contribuye al cambio climático. Se estima que las actividades agrarias emiten 37,66 millones de toneladas de CO2, siendo la 5ª actividad que más contribuye al cambio climático, después del transporte, la industria y la generación de energía.



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